Stalin
Stalin El marxismo y el problema nacional es, indudablemente, la obra teórica de más importancia (más bien la única) de Stalin. A base de aquel solo artÃculo, que ocupaba cuarenta páginas impresas, su autor merece ser reconocido como un destacado teorizante. Lo que desconcierta un poco es que no haya escrito nada ni remotamente comparable en calidad, antes ni después. La clave del misterio está en que aquel trabajo de Stalin fue enteramente inspiración de Lenin, y se escribió bajo su incesante inspección, dirigiéndolo él lÃnea por lÃnea.
Dos veces en su vida rompió Lenin con colaboradores Ãntimos que eran teóricos de primera fila. La primera vez en 1903-1904, en que se apartó de todas las viejas autoridades de la socialdemocracia rusa (Plejanov, Axelrod, Zasulich) y de los destacados marxistas jóvenes, Martov y Potressov; la segunda, durante los años de la reacción, cuando le abandonaron Bogdanov, Lunacharsky, Pokrovsky, Rozhkov, todos ellos escritores calificados. Zinoviev y Kamenev, sus colaboradores Ãntimos, no eran teóricos. En tal sentido, el nuevo resurgimiento revolucionario encontró a Lenin embarrancado. No es extraño que se aferrase con afán a cualquier camarada joven que pudiera ser útil para trazar un problema cualquiera del programa del Partido.