Stalin
Stalin Stalin encontró en San Petersburgo muy cambiada la situación. Los trabajadores avanzados apoyaban firmemente las reformas de Sverdlov, inspiradas por Lenin. Pravda contaba con una nueva redacción. Los conciliadores habían sido pospuestos. Stalin no pensó siquiera en defender las posiciones de las que había sido separado dos meses antes. No entraba en sus cálculos. Ahora le interesaba sólo salir airoso del trance. El 26 de febrero publicó en Pravda un artículo en el que convocaba a los trabajadores para «levantar su voz contra los esfuerzos separatistas dentro de la fracción, viniesen de donde vinieran». En esencia, el artículo formaba parte de la campaña para preparar el cisma de la fracción de la Duma, cargando a la vez la culpa sobre los adversarios. Desligado ya de su propio historial, Stalin trataba de expresar su nuevo propósito con la fraseología vieja. De ahí su ambigua expresión sobre tentativas para escindir la fracción, «viniesen de donde vinieran».
En todo caso, es evidente para quien lea el artículo que, después de asistir a la escuela de Cracovia, el autor se esforzaba en cambiar de línea y deslizarse en la nueva política con la máxima discreción posible. Pero no tuvo prácticamente oportunidad de hacerlo, pues en seguida le detuvieron.