Stalin
Stalin La aserción de ciertos biógrafos de que Stalin fue el autor de la teoría «derrotistas, o de la fórmula para «transformar la guerra imperialista en guerra civil», es pura invención, y atestiguan la falta de comprensión del carácter intelectual y político de Stalin. Con nada se avenía menos que con el espíritu de innovación política y de audacia teórica. Nunca se anticipaba a nada ni se ponía delante de nadie. Como era un empírico, siempre se asustaba de sentar conclusiones a priori, prefiriendo contar hasta diez antes de meter la tijera. Dentro del revolucionario bulle siempre un burócrata conservador. La II Internacional era una máquina política poderosa. Jamás se hubiera resuelto Stalin a romper con ella por propia iniciativa. La elaboración de la doctrina bolchevique relativa a la guerra es en su integridad parte intrínseca del historial de Lenin. Stalin no contribuyó a ello con una sola palabra, como tampoco lo hizo a la doctrina de la revolución. No obstante, para explicarse la conducta de Stalin durante los años de deportación, y especialmente durante las primeras críticas semanas consecutivas a la Revolución de febrero, así como su ruptura subsiguiente con todos los principios de bolchevismo, es necesario bosquejar brevemente el sistema de perspectivas que Lenin había elaborado ya al principio de la guerra y que gradualmente había hecho adoptar a su Partido.