Stalin

Stalin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Entretanto, la coyuntura industrial había sobrepasado su, cenit. Los primeros temblores subterráneos de la crisis se comenzaba a sentir. Pero no detuvieron la marcha huelguística. Antes al contrario, le imprimieron un carácter más agresivo. Poco más de seis meses antes de estallar la guerra, había casi un millón y medio de huelguistas. La última explosión fuerte ocurrió la víspera de la movilización. El 3 de julio, la policía de San Petersburgo disparaba contra una muchedumbre de trabajadores. En respuesta a un llamamiento del Comité bolchevique, las fábricas más importantes se declararon en huelga en señal de protesta. Hubo unos doscientos mil huelguistas. Por todas partes se celebraban mítines y manifestaciones, y hasta intentaron algunos levantar barricadas. Entre el tumulto de estos acontecimientos en la capital que se convirtió en un campamento militar llegó el presidente Poincaré para dar los últimos toques a los tratos con su «coronado» amigo, y tuvo ocasión de atisbar de soslayo el laboratorio de la Revolución rusa. Pero pocos días después el Gobierno se aprovechó de la declaración de guerra para borrar del mapa las organizaciones y la Prensa de los obreros. La primera víctima fue Pravda. La idea grata del Gobierno zarista era sofocar la revolución con una guerra.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker