Stalin
Stalin ¡Pero la lucha revolucionaria en tiempo de guerra puede acarrear la derrota del propio Gobierno! Lenin no se asusta por tal conclusión. «En todos los países, la lucha contra el propio Gobierno que sostiene la guerra imperialista no debe detenerse ante la posibilidad de la derrota del país a consecuencia de la agitación revolucionaria.» Ahí está la esencia de la llamada teoría del «derrotismo». Los adversarios poco escrupulosos trataron de interpretar esto en el sentido de que Lenin admitía la posibilidad de colaboración entre los internacionalistas y los imperialistas extranjeros en aras de la victoria sobre la reacción de la nación propia. En realidad, de lo que se trataba era de la lucha general del proletariado del mundo entero contra el imperialismo mundial, por medio de la lucha simultánea del proletariado de cada país contra su propio imperialismo como directo y principal antagonista. «Desde el punto de vista de los intereses de las masas laboriosas y de la clase trabajadora de Rusia —escribía Lenin a Shlvapnikov en octubre del año 1914—, nosotros los rusos no podemos abrigar la menor duda, en absoluto, de que ahora y de una vez, el mal menor sería... la derrota del zarismo en la presente guerra...»