Stalin
Stalin En la biografía, más bien fantástica, escrita por Essad-Bey, se dice que, al parecer, antes de sus días de Seminario, José llevó una vida errante en Tiflis en compañía de kintos (héroes de la calle, charlatanes, copleros y atracadores), y que de esa época le quedaron sus maneras rudas y su habilidad para soltar reniegos. Todo esto es enteramente falso. Desde la escuela teológica, José fue directamente al Seminario, de modo que no hubo intervalo posible para el vagabundeo. Pero lo curioso es que el epíteto kinto no ocupa el último lugar en el diccionario caucásico. Significa tanto como arbitrista hábil, cínico, persona capaz de las más bajas connivencias. En el otoño de 1923 oí por primera vez tal apelativo con referencia a Stalin de labios del antiguo bolchevique georgiano Felipe Majaradze. ¿No es posible que este apodo se le aplicara en su época juvenil, dando origen así a la leyenda relativa al capítulo callejero de su vida?