Stalin
Stalin Si el frente atraía a Stalin, también le repelía. La máquina militar garantizaba la posibilidad de emitir órdenes. Pero Stalin no estaba a la cabeza de aquella máquina. Al principio tuvo a su cargo sólo un ejército entre veinte; más tarde se ocupó de uno de los cinco o seis frentes. Impuso una disciplina severa, empuñó firmemente todos los resortes, no toleró la desobediencia. Al mismo tiempo, mientras estaba a la cabeza de un ejército, incitaba sistemáticamente a los demás a violar las órdenes del frente. Al mando del frente Sur o Sudeste, infringió órdenes del Mando en jefe. En el ejército zarista, además de su subordinación militar había otra implícita; los grandes duques que desempeñaban un alto puesto de mando o administrativo superior solían pasar por alto a sus oficiales superiores e introducir el caos en la administración del Ejército y de la Marina. Me acuerdo de haber advertido a Lenin que Stalin, aprovechándose indebidamente de su posición como miembro del Comité Central del Partido, estaba introduciendo en nuestro Ejército el régimen de los grandes duques. (Diez años después) Vorochilov (reconocía volublemente en su ensayo sobre Stalin y el Ejército Rojo), que «Stalin contravenía fácilmente toda regulación, toda subordinación». Los gendarmes se reclutan entre los cazadores furtivos.