Stalin
Stalin Pero acaso tampoco fue José expulsado en el estricto sentido de la palabra. Tal versión, quizá la más verosímil, procede de Iremashvili. Según él, las autoridades del Seminario, viéndose defraudadas en sus esperanzas, comenzaron a tratar a José con creciente despego y a censurarle constantemente. «Así sucedió que Koba, convencido de la esterilidad de todo estudio serio, se convirtió gradualmente en el peor alumno del Seminario. Solía replicar a los reproches de sus profesores con su risita envenenada y desdeñosa.» El certificado que las autoridades del Seminario le dieron para pasar del sexto curso al último era tan malo, que el mismo Koba decidió irse de allí el año anterior al del examen final. Aceptando esta explicación, se comprende en el acto por qué Yenukidze escribió «salió disparado del Seminario», evitando las expresiones, más precisas, de «fue expulsado» o «dejó el Seminario»; por qué la mayoría de sus condiscípulos nada dicen con relación a un episodio tan importante de la vida escolar de José; por qué no se han publicado documentos; por qué, finalmente, su madre creyó tener derecho a decir que su hijo no había sido expulsado, aun cuando ella diera al asunto cierto matiz distinto, transfiriendo la responsabilidad de su hijo a ella misma. Desde el punto de vista de la caracterización personal de Stalin o de su biografía política, los detalles de su ruptura con el Seminario apenas tienen interés. Pero no son mal ejemplo de las dificultades que la historiografía totalitaria opone a la investigación aun de detalles tan secundarios.