Stalin
Stalin La escuela estalinista de falsificación no es la única que florece hoy en el campo de la historia rusa. De hecho, deriva una parte de su sustento de ciertas leyendas basadas en la ignorancia y el sentimentalismo, como las fantásticas patrañas relativas a Kronstadt, Majno y otros episodios de la Revolución. Baste saber que lo que el Gobierno soviético hizo a pesar suyo en Kronstadt fue una trágica necesidad; naturalmente, el Gobierno revolucionario no podía «regalar» la fortaleza que protegía Petrogrado a los marineros insurgentes sólo porque unos cuantos dudosos anarquistas y essars patrocinasen a un puñado de campesinos reaccionarios y soldados amotinados. Consideraciones semejantes son aplicables también al caso de Majno y de otros elementos potencialmente revolucionarios que tal vez tuviesen buenas intenciones, pero lo demostraban de detestable manera.