Stalin
Stalin Durante los primeros dÃas, u horas, siguientes a la insurrección, Lenin planteó la cuestión de la Asamblea Constituyente. «Hemos de aplazarla —insistÃa—, hemos de aplazar las elecciones. Tenemos que ampliar los derechos electorales otorgándolos a los mayores de dieciocho años. Tenemos que hallar el modo de rectificar las listas de candidatos. Los nuestros no son buenos: demasiados intelectuales no probados, cuando lo que necesitamos son traba adores y campesinos. Los kornilovitas y los cadetes [demócratas constituyentes] deben ser despojados de estado legal.» A los que opinaban: «no es polÃtico aplazarlo ahora; se interpretará como liquidación de la Asamblea Constituyente, sobre todo habiendo acusado nosotros al Gobierno provisional del aplazamiento». Lenin replicó: «¡TonterÃas! Lo que importan son hechos, no palabras. Con relación al Gobierno provisional, la Asamblea Constituyente era o pudo haber sido un paso adelante; pero con relación al Gobierno soviético sólo puede ser un paso atrás. ¿Por qué no es polÃtico aplazarla? Y si la Asamblea Constituyente resulta ser un conglomerado de cadetes, mencheviques y essars, ¿será eso polÃtico?»