Stalin
Stalin «Pero para entonces seremos más fuertes —argumentaban otros—, mientras que ahora no lo somos. El Gobierno soviético es prácticamente desconocido en las provincias. Y si allà se enteran de que aplazamos la Asamblea Constituyente, nuestra posición será aún más débil de lo que ya es.» Sverdlov, sobre todo, se oponÃa enérgicamente al aplazamiento, y él conocÃa mejor las provincias que ninguno de nosotros. Lenin resultó quedarse solo en su posición. SolÃa mover la cabeza con gesto de desaprobación, insistiendo: «¡Es un error, un error evidente, que nos puede salir caro! Espero que no le cueste a la Revolución la cabeza...» Pero, una vez adoptada la decisión contraria al aplazamiento, Lenin concentró toda su atención en medidas para poner en práctica la convocatoria de la Asamblea Constituyente.