Stalin
Stalin [Entretanto, en el mismo Partido se había producido un cambio sutil, pero penetrante. La lucha por la democracia dentro del Partido se había iniciado en el palenque del X Congreso, girando principalmente en torno al lema de las justas relaciones entre el Estado, el Partido y los Sindicatos. La llamada oposición obrera, dirigida por Shlyapnikov y, Kollontai, proponía un programa que los círculos rectores habían denunciado como «una desviación anarcosindicalista». Según los historiadores oficiales, este programa propugnaba que los Sindicatos, como organizadores de la producción asumiesen no sólo las funciones del Estado, sino también las del Partido. Trotsky, por el contrario, sostenía que siendo esencial perseguir una política igualitaria en el campo del consumo, era aún necesario seguir insistiendo por algún tiempo en los «métodos de choque» en la esfera de la producción, lo que, según Trotsky, significaba «acomodar la maquinaria sindical al sistema administrativo de régimen económico», y de conformidad con sus adversarios, convertir los Sindicatos en instituciones estatales. Lenin opinaba que los Sindicatos debían continuar bajo el control del Partido, y convertirse cada vez en una vasta «escuela de comunismo». En esta controversia, Stalin apoyó el criterio de Lenin. En el Congreso se manifestaron otras diversas opiniones sobre el tema, pero el asunto se redujo principalmente a una controversia triangular entre los grupos cuyos portavoces principales fueron Lenin, Trotsky y Kollontai. Además, la discusión no se limitó a las sesiones del mismo Congreso, sino que prosiguió públicamente e invadió las instituciones soviéticas de todo orden.