Stalin
Stalin [Menos de tres meses más tarde, el mismo Lenin estaba demasiado enfermo para asistir a un Pleno del Comité Central, si bien se aprestaba a participar en el XI Congreso. Dos meses después, Lenin se expresaba con dificultad y tenía el brazo y la pierna derecha impedidos, a consecuencia de su primer ataque de arterioesclerosis aguda del 26 de mayo de 1922, del cual no se dieron noticias hasta el 4 de junio. Tras interminables mejorías y recaídas en el curso del verano, Lenin se restituyó a sus funciones en octubre, y el mes siguiente, incluso habló ante el IV Congreso de la Internacional Comunista, con ocasión del quinto aniversario de la Revolución de octubre. Pero estaba demasiado enfermo para concurrir al X Congreso de los Soviets de la recién constituida Unión Soviética a fines de diciembre, porque sufrió un segundo ataque, el cual le inmovilizó enteramente el brazo derecho, el 16 del mismo mes. Había terminado su activa participación en los asuntos de la U.R.S.S. Como Moisés en el monte Nebo, contemplaba desde lejos la tierra prometida al proletariado mundial, y en sus intervalos de calma entre los ataques, dictó sus últimas disposiciones, su testamento, que terminó el 4 de enero de 1923: sus ensayos Sobre la Cooperación, Nuestra Revolución, Cómo debería reorganizarse la Inspección de Obreros y Campesinos, Más vale menos y mejor y Páginas de un Diario. Estos meses abarcaron el último de los esfuerzos creadores de Lenin, que culminó la noche del 5 al 6 de marzo, al dictar su última carta a Stalin, rompiendo con él toda relación de camaradería. El 9 de marzo le acometió el último y más terrible acceso, que le sumió en una agonía de atroces sufrimientos, agravados por el insomnio y la excitación nerviosa. Ya no podía hablar, y tenía medio cuerpo completamente paralizado. Pero su voluntad de vivir y de actuar era indomable.