Stalin
Stalin [Cuando Lenin sufrió el primer ataque, se hizo creer a todo el mundo, incluso en la Rusia de los Soviets, que su enfermedad no era grave y que pronto volvería a sus actividades. Era un hombre de férrea tenacidad en cuerpo y espíritu, y apenas había pasado la cincuentena. Al principio, los miembros del Politburó compartieron sinceramente aquella opinión. Sencillamente, no se preocuparon de desengañar al público (ni siquiera a los trabajadores y campesinos de la Unión Soviética ni a los camaradas de la base del Partido) cuando más tarde se vio que la verdad era muy distinta. Con Lenin enfermo pasajeramente, se tuvo por seguro que el Politburó seguiría adelante. Aunque para todos, en general, parecía ser Trotsky el más probable sucesor de Lenin, y así pensaban también los miembros más jóvenes del Partido, los segundones políticos del aparato de éste no veían en Trotsky un digno sucesor de Ilich, frente a quien no muchos años antes habían levantado facciones, ni tampoco en otros miembros del Politburó, todos los cuales parecían simples escuderos, comparados con el líder indiscutible. La única sucesión imaginable de Lenin, pasajeramente enfermo o definitivamente alejado, era un Directorio de los conspicuos del Partido, miembros titulares o suplentes del Politburó y del Comité Central. Esto se suponía haber sucedido tan pronto como Lenin cayó enfermo.