Stalin
Stalin El camarada Stalin había contestado con un telegrama algo rudo, aunque en tono amistoso... Poco después llegó... y sostuvimos varias conversaciones. Por último, se decidió que no tocaríamos la Secretaría, pero, a fin de coordinar el trabajo de organización con las actividades políticas, situaríamos tres miembros del Politburó en el Orgburó. Esta idea, no muy práctica, fue del camarada Stalin, y la aceptamos. Los tres miembros del Politburó eran los camaradas Trotsky, Bujarin y yo. Asistí a las reuniones del Orgburó una o dos veces, creo, y los camaradas de Trotsky y Bujarin no fueron una sola vez. Todo se quedó en nada...
En realidad, todo lo que el confiado Zinoviev tuvo que hacer, fue asistir a una o dos reuniones del Orgburó para convencerse de que nadie ajeno a la máquina de Stalin podía intentar «meter baza» allí: Trotsky y Bujarin tuvieron al menos la cautela y la imaginación de mantenerse a distancia.