Stalin
Stalin A medida que fue aumentando la vida burocrática, ésta engendró una creciente necesidad de bienestar. Stalin cabalgaba a la cabeza de este espontáneo movimiento hacia la comodidad humana, guiándolo y enderezándolo a sus propios designios. Recompensaba a los más leales con los empleos más atrayentes y ventajosos. Él fijaba los lÃmites de los beneficios que podÃan derivarse de tales puestos. Seleccionaba a los miembros de la Comisión de Control, instilando en muchos de ellos la necesidad de perseguir sin misericordia a los que disentÃan. Al mismo tiempo les enseñaba a mirar por entre les dedos pasar por alto el extravagante modo de vivir de los funcionarios leales al secretario general, pues Stalin medÃa toda situación, toda circunstancia polÃtica, toda combinación personal [por un solo rasero: utilidad] para él, para su lucha por el poder, para su inextinguible prurito de dominar a los otros.