Stalin
Stalin Todo lo demás estaba intelectualmente fuera de su alcance. ImpelÃa a dos de sus máximos competidores a una contienda. ConvertÃa su talento para utilizar antagonistas personales y de grupo en verdadero arte, en un arte inimitable en el sentido de que en él se habÃa desarrollado un instinto casi infalible para practicarlo. En cada nueva situación, su primera y principal consideración era cómo sacar partido de ella. Siempre que los intereses generales aparecÃan en conflicto con los suyos propios, sacrificaba sin excepción los primeros. En toda ocasión, con cualquier pretexto y sin tener en cuenta el resultado, hacÃa cuanto le era posible por crear dificultades a sus competidores más destacados. Con la misma persistencia procuraba recompensar, todo acto de lealtad a su persona. Secretamente al principio, y luego con más descaro, la igualdad fue tildada de prejuicio pequeñoburgués. SalÃa en defensa de la injusticia, en defensa de los privilegios especiales para los burócratas de alta categorÃa.