Stalin
Stalin La mayoría del Politburó había resuelto firmemente estrangular a la oposición (al menos, ahogarla, sofocara, eliminarla, paralizarla), Este era el modo de contestar Stalin a los argumentos. No todos los miembros del Politburó estaban conformes con este método; pero, poco a poco, Stalin los hizo participar en la pelea. Fue podando sus reservas mentales, limando sus prejuicios y haciendo cada paso ulterior consecuencia inevitable del precedente. Allí estaba él en su elemento; en tal ambiente, su maestría era indiscutible. Llegó una época en que los miembros disconformes del Politburó se cansaron de protestar, siquiera comedidamente, contra los disparates de los «activistas» más torpes de Stalin. Y, poco a poco, se vieron impulsados desde un silencio indiferente a la pública aprobación de un atropello tras otro...