Su moral y la nuestra
Su moral y la nuestra El partido de Zenzinov mismo desarrolló, hace años, un trabajo ilegal contra el zarismo y más tarde contra el bolchevismo. En ambos casos, se sirvió de astucias, de estratagemas, de falsos pasaportes y de otras formas de "disimulo de la verdad". Todos esos medios fueron considerados por él no sólo "éticos", sino hasta heroicos, puesto que correspondían a los fines políticos de la democracia pequeño-burguesa. La situación, sin embargo, cambia tan pronto como los revolucionarios proletarios se ven obligados a recurrir a medidas conspirativas contra la democracia pequeño-burguesa. ¡La clave de la moral de esos señores, como se ve, tiene carácter de clase!
El "amoralista" Lenin recomienda abiertamente, en la prensa, servirse de astucias de guerra para con los líderes que traicionan a los obreros. El moralista Zenzinov trunca deliberadamente una cita por sus dos extremos, a fin de engañar a sus lectores: el detractor ético ha sabido ser, como de costumbre, un bribón ruin. ¡No inútilmente gustaba Lenin repetir que es terriblemente difícil ir contra un adversario de buena fe!