El caballero de la carreta
El caballero de la carreta A la vuelta de Lanzarote, Meleagante es informado de su participación en el torneo de Noauz. Su ira no conoce límites. Para evitar que pueda escaparse de nuevo hace construir una torre a la orilla del mar, sin otro vano que una pequeña ventana por donde deslizar una comida escasa. Allí manda encerrar a su enemigo.
31. Meleagante en la corte del rey Arturo (6147-6373)
Llega el felón a Logres a reclamar el duelo concertado con Lanzarote. Galván responde a sus insolencias, ofreciéndose a tomar el lugar de su amigo, en caso de que el héroe no estuviese presente la fecha del combate. Vuelve Meleagante a la ciudad de Baudemagus. Allí discute con su padre (éste ignora que tiene cautivo a Lanzarote), quien le echa en cara su orgullo desmedido y su locura. Hay que advertir que, aproximadamente a partir del v. 6150, Godefroi de Leigni —como arriba dijimos— ha tomado el relevo de la historia.
32. En busca del héroe cautivo (6374-6706)