Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Poseemos muy poca sabidurÃa; sin embargo, tenemos una gran tendencia a referirnos a ella para resolver nuestras dificultades. Debido a que nos preocupamos esencialmente de nosotros mismos, nos desviamos de la VÃa del Cielo y nuestras acciones se vuelven malas. A los ojos de los demás, somos despreciables, débiles, limitados y totalmente ineficaces. Cuando nos sentimos incapaces de una competencia verdadera es preferible apelar a alguien más sabio. No estando personalmente implicado, tal vez pueda revelarse como un juez preclaro —ya que no tiene un interés propio—. Estará en medida de aconsejar la elección más juiciosa.
Si observamos a un hombre que toma sus resoluciones de esta manera digna de notarse, sabemos que está resuelto, autónomo, digno de fe y enraizado en la realidad. Su sabidurÃa, alimentada por los consejos de los demás, puede compararse a las raÃces de un gran árbol de follaje espeso y denso.
Existen lÃmites a la sabidurÃa del ser humano, arbusto débil, sacudido por el viento.

