Del album de un cazador

Del album de un cazador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La solterona pasó tres horas en casa de Tatiana Borísovna sin dejar de hablar un instante. Intentaba mostrarle a su nueva conocida su propia importancia. En cuanto la inesperada invitada se hubo marchado la pobre señora se dirigió a los baños, bebió una gran cantidad de tila y se metió en la cama. Pero al día siguiente la solterona regresó, pasó cuatro horas con ella y se marchó prometiendo que visitaría a Tatiana Borísovna todos los días. Se había propuesto, verán ustedes, completar el desarrollo, o bien la educación, de un alma tan rica, como ella solía decir, y con toda probabilidad lo habría llevado a cabo hasta sus últimas consecuencias si, primero, no se hubiera desilusionado «por entero» tras un par de semanas con la amiga de su hermano, y, segundo, si no se hubiera enamorado de un joven estudiante que entró en su vida y con el cual de inmediato se enfrascó en una intensa y apasionada correspondencia. En sus cartas le ofrecía, como suele ser el caso, sus bendiciones para una vida sagrada y hermosa, le aseguraba que sacrificaría «todo» cuanto él necesitase, solo pedía que la llamara hermana; se embarcaba en descripciones de la naturaleza, mencionaba a Goethe, Schiller, Bettina von Arnim y la filosofía alemana, y terminó por volver loco al pobre muchacho. Pero el joven no se dejó amedrentar: una buena mañana se despertó en tal frenesí de odio por su «hermana y mejor amiga» que le faltó poco para propinarle un puñetazo a su ayuda de cámara, y hasta mucho tiempo después tuvo el deseo de morder al primero que mencionase, aun de pasada, el amor exaltado y desinteresado… De ahí en adelante Tatiana Borísovna comenzó a evitar todo contacto con sus vecinas mujeres, y más que antes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker