Del album de un cazador
Del album de un cazador Solía afanarse sobre todo durante el par de semanas anterior al santo de Tatiana Borísovna. Era el primero en aparecer con sus mejores deseos, y llevaba consigo una cuartilla enrollada con lazo rosa. Tatiana Borísovna besaba a su sobrino en la frente, y la cuartilla era desenrollada para revelar al ojo curioso un dibujo sombreado con prisas de un templo redondo con columnas y un altar en el centro. Sobre el altar ardía un corazón y había una corona, y, por encima, en un papiro desenrollado, se leía la siguiente inscripción: «A mi tía y benefactora Tatiana Borísovna Bogdanova, de su respetuoso y amante sobrino, como muestra de mi afecto más profundo». Tatiana Borísovna entonces lo besaba de nuevo y le entregaba una moneda. Sin embargo, ella nunca se sintió muy cercana al niño, y la actitud engatusadora de Andriusha nunca le gustó demasiado. Mientras tanto, Andriusha fue creciendo. Tatiana Borísovna comenzó a preocuparse por su futuro. Un suceso inesperado le permitió arreglar su problema…