Del album de un cazador
Del album de un cazador —Mi espíritu sabe que te has marcha-a-a-do —continuó el incansable cantarín.
Tatiana Borísovna meneó la cabeza con desaprobación.
—¡Oh, Señor, estos artistas!
Ha pasado un año desde entonces. Belovzórov todavía vive con su tiíta y aún planea regresar a San Petersburgo. Ha crecido más a lo ancho que a lo alto desde que llegó al campo. Su tía, ¿quién lo habría pensado?, no puede ayudarlo cuanto desea, y las jóvenes de la región empiezan a enamorarse de él…
Muchos de sus antiguos amigos han dejado de visitar a Tatiana Borísovna.