Cartas de amor
Cartas de amor 
9 DE LA TARDE
HARTFORD, 6 DE MARZO [DE I 869]
Querida Livy, ya te he enviado la carta de hoy, pero estoy tan orgulloso de tener el privilegio de poder escribir a la mejor persona del mundo siempre que quiera, que debía añadir un par de líneas, aunque sólo sea para decir te quiero, Livy. Porque te amo, Livy, como el rocío ama a las flores; como los pájaros aman la luz del sol; como las pequeñas olas aman la brisa; como las madres aman a sus primogénitos; como la memoria ama los viejos rostros; como las mareas aman la luna; como los ángeles aman los corazones puros. Te quiero tanto que si te fueras de mi lado, sería como si todo mi amor se fuera tras de ti y dejara mi corazón como unas ruinas apagadas y vacías por siempre jamás. Y queriéndote así también te honro como nunca antes ha honrado un vasallo, fiel y leal, a su rey, desde que el mundo es mundo. Y ya que esto es sincero, Livy, creo que deberías ponerte de puntillas para alcanzar a darme un beso. (O yo me inclinaré hasta llegar a tu pequeña y delicada altura, con mucho gusto, para obtener esta recompensa).
