Cartas de amor
Cartas de amor 
HARTFORD, 12 DE MAYO [DE 1869]
VÍSPERA DEL MIÉRCOLES
¿Alguna vez ha habido alguien tan encantador como Livy? Sé que no. Ella cumple mi ideal de lo que debería ser una mujer para hacerse querer. Así que, ¿qué misterio tiene que la ame tanto? ¿Y qué misterio tiene que me sienta profundamente agradecido por la oportunidad que se me ha dado para amarla? Livy, eres una pequeña y exquisita concentración de belleza. No te digo estas cosas porque me encuentre triste en un lugar lejano, cariño, no… Sencillamente son las cosas que están siempre presentes en mi mente, lo que pasa es que piden ser expresadas más imperiosamente que de costumbre, quizás, porque (9h 30 de la tarde) acabo de regresar de uno de esos prodigiosos paseos que me gustan tanto en estas silenciosas y solemnes calles por la noche, y estos peregrinajes son perfectos para pensar en ti, mi delicada y pequeña diosa.