Cartas de amor
Cartas de amor He reservado las habitaciones para vosotros; y en todo momento he sentido que estaba haciendo algo que, en cierta manera, me impedirÃa verte. Asà que no me alegré de hacerlo. Pero debo verte. Sólo hay un par de habitaciones en el segundo piso (ya sabes que todas las provisiones están en el primero) y están ocupadas de forma permanente por algunas familias. Pero van a hacer salir a una familia, y si eso no es posible, os dejarán su mejor habitación en el tercero.
Apenas he llegado a la mitad de mi carta, mi amor, pero creo que deberÃa despedirme por esta noche y resoplar y estornudar un rato.
Dales mi cariño a todos los dioses y a todas las diosas de la familia. Buenas noches, mi vida. Bendiciones, y besos, y dulces sueños.
SAML
¡Te quiero, Livy! Tengo un horrible catarro. Hoy me fui a la cama con pura desesperación. Temà quedarme ahÃ, pero, sin embargo… tuve que levantarme y atender mis asuntos como fuera. No me voy a cuidar este catarro ni lo más mÃnimo hasta que tu garganta esté bien. ¡Para que veas! Esta noche me quitaré la ropa interior y mañana no llevaré calcetines. No me pondré bien hasta que tú lo hagas. Y ahora ¿qué?… Te quiero, Livy.