Cartas de amor
Cartas de amor Larned y yo nos sentamos cada uno a un lado de la mesa y es extremadamente práctico, porque, no sé si recordarás, a veces escribes hasta alcanzar el centro de un tema y luego te quedas totalmente bloqueado; sabes lo que quieres decir pero por más que lo intentas no eres capaz de hacerlo; tus ideas y tus palabras se vuelven espesas y lentas y te rindes. Asà que a veces, después de mordernos las uñas y de mesarnos los cabellos un rato, alargamos la mano y nos intercambiamos los manuscritos; entonces escribimos todo lo que se nos ocurre sin problema, él termina mi artÃculo y yo el suyo. Algunos de nuestros artÃculos «por piezas» de este tipo han quedado mucho mejor gracias al nuevo aire que adquieren gracias al mestizaje.