Cartas de amor
Cartas de amor 
CLINTON, MASSACHUSSETTS, 15 DE NOVIEMBRE [DE 1869]
Querida Livy: Esta mañana tengo que someterme al usual y exasperante paseo por la ciudad en una helada calesa abierta (en Norwich) para ver las maravillas del pueblo.
(Nota): Esas maravillas siempre consisten en la casa del alcalde, la casa del exalcalde, la casa de un senador del estado, la casa de un exgobernador, la casa de un antiguo miembro del Congreso, el colegio público y su infernal arquitectura, el seminario de mujeres, la fábrica de papel o algún otro tipo de fábrica, el cementerio, el Palacio de Justicia, la plaza, el lugar donde se hará el parque; y tendré que sentarme tiritando y clavar la mirada en un melancólico bosquecillo escaso en árboles y escuchar cómo mi amigo habla efusivamente y con entusiasmo de estadísticas y dimensiones. Todas las ciudades son iguales… todas tienen las mismas estúpidas trivialidades que enseñar, y todas le exigen un interés imposible al aquejado forastero. ¿Por qué no me creen esos enfermos martirizadores cuando afirmo con súplicas que no me importan nada las emocionantes maravillas de las que pueda hacer gala el pueblo?