Cartas de amor
Cartas de amor 
EVERETT HOUSE, NUEVA YORK,
2 DE DICIEMBRE [DE I 868] POR LA MAÑANA
Querido Sr. Langdon: ahora desearía no haberme marchado. De igual forma podría haber empleado dos o tres días en convencer a la Sra. Langdon para que me dejara quedarme más tiempo. No sé en qué estaría pensando, pero no se me ocurrió. Sin embargo, durante el último o los dos últimos días, mi mente ha estado tan ocupada dando conferencias, escribiendo para periódicos y con otros asuntos de naturaleza [estrictamente] de negocios, que no he podido detenerme a pensar en lo que realmente importaba. Probablemente habrá observado que he estado muy ausente; por asuntos de trabajo. Habrá notado que no he tenido mucho tiempo para estar con la familia… Bueno, es porque sentía la necesidad de estar solo en una habitación, para poder pensar en esas conferencias y en esos asuntos. Siempre me puedo concentrar mejor cuando estoy solo en una habitación. Como ve, éste era el motivo. Pensé que le debía esta explicación, porque ya sabe que últimamente no he sido tan sociable como podría haberlo sido. He querido ser muy sociable con toda la familia y he intentado dar el primer paso honradamente; pero nunca llegué muy lejos ni terminé lo que me había propuesto.