Cartas de amor
Cartas de amor Pero no estoy realmente alegre, a pesar de esta alegrÃa fingida. Por lo que dijo la Señorita Langdon la noche que me fui, sé que habrÃa contestado a mi carta ayer si se hubiese encontrado bien. Este pensamiento no me tranquiliza en absoluto. Yo… no importa, no quiero desanimarle. Necesitará todo su optimismo y toda su alegrÃa cuando la Sra. Crane se vaya[6]; cuando todos los corazones de su hogar dejen escapar un rayo de luz para llenar ese vacÃo con una sombra. Incluso los brutos más estúpidos sabrán que un amigo se ha marchado de su lado. Las flores también lo sabrán, estoy seguro; y si ese dÃa exhalan un aroma más dulce, sabrá que se trata de una oración que están enviando a la dueña que han perdido. Todo y todos la echarán de menos; desde la Sra. Ford hasta los pájaros cautivos en las jaulas; y el sufrir su ausencia significará que se ha ido. No conozco muy bien a la Sra. Crane, desde luego no tan bien como hubiera deseado, pero sé cómo la consideran todos ustedes y cuán profundamente van a sentir su pérdida.