Cartas de amor
Cartas de amor Ayer Ma se compró un vestido de seda por 24$ y hoy se ha cansado muchísimo ayudando a Mary y a Annie a retocarlo. Parecía agotada. No podían encontrar a una costurera y Ma necesitaba el vestido como fuera para lucirse mientras estuviera aquí. Ma es una mujer maravillosamente encantadora, de suave inocencia y de inagotable bondad de corazón, que se interesa por todas las criaturas y por sus más mínimas alegrías y penas. Ésa es la razón por la que escribe las cartas tan bien… ese cálido interés personal que muestra hacia todo lo que los demás guardan en su corazón. Cualquier cosa importante para alguien es importante para ella. Sus cartas tratan de los asuntos de todo el mundo, y podría parecer un ratoncillo husmeando, entrometido e inquieto diablo del cotilleo a los ojos de una persona que no la conozca.
Annie es una joven muy simpática e interesante, y tu seda marrón le queda perfecta, es muy sencilla y al mismo tiempo muy favorecedora y elegante.
Mollie siempre es una compañía simpática, agradable e interesante.
Orion sigue siendo un bicho raro, más excéntrico y desatento que nunca. Esta noche se topó con una extraña joven en la entrada; la confundió con la hija de la casera (el parecido era [casi] el mismo que el que tiene una jirafa con un canguro) y gritó: «¡Hola, has vuelto pronto!». Pensó que se había escapado de un manicomio y se fue sin cumplir su misión.