Cartas de amor
Cartas de amor 
JUEVES POR LA TARDE
He ido a ver a la Sra. Perkins. Lo aprueba. Por lo tanto, Mary se va con sus amigas mañana, para quedarse allà hasta que regresemos a casa (discúlpame por mi mala escritura pero estoy en un carro de caballos… se acaba de parar a resultas de un latigazo), y George se queda en la casa; por ahora con los policÃas (a quienes despacharemos pronto).
He llamado a Mary hace un rato y he recogido su testimonio. Luego he llamado a Lizzy y le he dicho: «Lizzy, tu amigo durmió contigo el dÃa en que se fue tan pronto de esta casa por la mañana». Lo ha confesado todo.
HabÃa mentido con tanto valor, habÃa interpretado su difÃcil papel tan bien y con tan buen temple que empecé a apiadarme de ella, sobre todo cuando dijo que estaba irremediablemente perdida y que, evidentemente, su traidor nunca se casarÃa con ella.
Le dije que obviamente tenÃamos que despedirla de inmediato y hacerla salir de la casa. Reconoció que no habÃa ninguna otra opción.
Después elaboré un plan para que ella lo siguiera durante las dos horas siguientes, y no le dije a nadie de qué se trataba. (Resulta que he sido el detective Simon Wheeler durante 24 horas).
