Cartas de amor
Cartas de amor «Bueno… Fui conserje de escuela durante seis o siete años, por lo que pensé en dejarlo un tiempo y trabajar. Así que me hice granjero dos o tres años, sin demasiado esfuerzo y puse en pie uno de los más prometedores cultivos de tabaco del condado. Pero ahora de nuevo estoy en la escuela; parecía que eso era para lo que yo había nacido, así que regresé a ello de una forma natural. Tengo una gran escuela; 45 alumnos; y la mayoría vienen todos los días. No hay día en que no vengan 30 o 35 de ellos. ¿Cuál es tu problema?
»Bueno, me molesta un poco un diente cariado que tengo… a veces el dolor es muy agudo.
»Deberías sacártelo. Yo tuve una caries, hace unos tres años: yo sí que hice novillos, y dije que sólo había una forma de hacer lo que iba a hacer, y con eso me monté de un brinco en mi caballo y me esforcé por llegar al médico; me encontré con él por el camino antes de haber recorrido una milla o milla y media, y le dije: “Bájese ahora mismo de su caballo y arránqueme este diente”. Y lo hizo… ahí mismo, en la carretera. Y desde entonces no he vuelto a tener problemas, ni con ése ni con ningún otro diente».
Te quiero, cariño mío, y os envío amor de Año Nuevo a ti, a Madre y a todas las niñas.
SAML.