Cartas de amor
Cartas de amor 
3 DE LA TARDE, DECATUR, ILLINOIS
Ya ha transcurrido la mayor parte del día, y de lo ocupado y absorto que he estado, no he visto pasar el tiempo. Estuvimos esperando aquí 20 o 30 minutos; y luego nos subimos a bordo del tren equivocado, nos pusimos cómodos en un vagón de primera clase con destino a las Cataratas del Niágara, o por ahí cerca. Nos dimos cuenta de nuestro error justo a tiempo para coger los abrigos y cubre zapatos y pillar por los pelos el tren correcto.
Una mujer y cuatro niños pequeños en un grupo llorando, y otro grupo de mujeres y de niñas despidiéndoles y llorando. Les pregunté por qué lloraban, y la mujer me contestó que ella y sus hijos dejaban su casa para irse a vivir a Portland, Oregón, y que aquéllas eran sus hermanas pequeñas, etc.