Cartas de amor
Cartas de amor En Quincy vi… Bueno, primero fue un hombre mayor con unos peludos y grises bigotes hasta el pecho y con ropa de granjero. La última vez que le vi, hace 35 años, era un dandi con un sombrero de copa inclinado hacia adelante y recostado casi sobre su nariz; pelo graso, rojo oscuro, largo, y con bucles por detrás del cuello; perilla roja; unos andares muy refinados y vanidosos… la forma de andar más asombrosa que he visto nunca… unos andares imposibles en cualquier lugar de la tierra que no sea nuestro Sur y en tiempos pasados; y cuando se quitaba el sombrero, aparecía un rizo de pelo rojo, un bucle recostado (entre dos rayas exactas) que se extendía desde su frente hacia atrás, sobre la curva de su cráneo, y podías mirar a través de él como lo harías en un túnel. Pero ahora… En fin, puedes leer La última hoja, de O. W. Holmes, para hacerte una idea de lo que aquel hombre es ahora.
Y también vi allí a Wales McCormick, el gigantesco editor novato de hace 35 años… Ambos éramos aprendices, y nuestro superior, Pet McMurray, era el oficial.
Te quiero, mi vida.
SAML