Cartas de amor
Cartas de amor 
DETROIT, 13 DE FEBRERO [DE 1885]
Querida Livy, si quieren a Cable, tendrán que solicitarlo ellos mismos… En lo que a mà se refiere, no se lo sugerirÃa ni vagamente por nada del mundo. Es posible y probable que diga que sÃ, si se lo piden, pero no me lo creeré hasta verlo. Es uno de los hombres más mimados por el éxito en la vida que jamás hayas podido ver. Supongo que si la caridad necesitara su en-su-opinión-todopoderosa-ayuda, esa caridad tendrÃa que pagar dinero a cambio. No creo que haga nada por nada. No creo que «haga nada», el domingo, gratis: creo que lleva una cuenta con Dios. Por supuesto puedo estar completamente equivocado, pero no importa, es lo que opino. Y tendrÃa toda la razón de negarse a leer en Hartford por nada. No es su ciudad; no gana nada a cambio de su caridad. No te preocupes en absoluto, ni directa ni indirectamente, por este tema.
Caramba, creo que sà leyó para un acto de caridad de mujeres en Nueva Orleans gratis. Asà que, al fin y al cabo…
No… he rebuscado en mi memoria; estaba equivocado… Les dijo a las mujeres que lo harÃa por su precio habitual, eso hizo, y cobró. No, no leerÃa en Hartford gratis; no leerÃa ni en el Cielo gratis.
