Cartas de amor
Cartas de amor 
HARTFORD, 27 DE NOVIEMBRE DE 1885
Ya hemos dado un paso más, mi amor, uno muy muy alejado del lugar en el que empezamos; pero echamos la mirada atrás hacia un agradable paisaje: valles que siguen verdecidos, llanuras que siguen cubiertas de flores, colinas que siguen descansando bajo la suave luz de aquella lejana mañana de este bendito recuerdo. Y ahora tenemos compañÃa en el viaje… ¡Ah, una compañÃa tan apreciada, tan motivadora, tan adorable y agradable! ¡Y de qué forma iluminan la marcha! Ahora nuestros rostros se dirigen hacia el ocaso, pero ellas están con nosotros para cogernos de la mano y permanecer a nuestro lado, y mientras lo soporten, y nuestro viejo amor siga creciendo y nunca disminuya, nuestra marcha seguirá a través de las flores, los campos verdes y la luz de la tarde, de forma tan agradable como resplandece aquella vieja y suave mañana allá a lo lejos.
TU MARIDO
