Cartas de amor
Cartas de amor Así terminó la cena. Sin café, sin postre, sin queso… nada. No dejamos ni una miga de los tres platos. Cinco esqueletos representaban a los patos, seis botellas vacías, al champán. Una cena memorable.
Luego los jóvenes Harper obligaron a Laffan a echar a cara o cruz medios dólares con ellos, y en quince minutos ellos no tenían ni un centavo y Laffan había ganado lo bastante para pagar la cena.
Después nos fuimos a una sala privada comunicada con un salón de billar y bebieron champán (yo ni lo probé) y jugamos al billar; y a la una y media de la madrugada (la factura de la sala de billar era de 7$), cuando íbamos a despedirnos y Laffan estaba a punto de pagar, dije: «No sé nada de echar a cara o cruz medios dólares, pero echaré a cara o cruz esta factura». Descubrimos las monedas y miramos… resultado: pagué los siete dólares y me fui a casa a dormir.
Te quiero, mi amor.
SAML