Cartas de amor
Cartas de amor 
HOTEL ST. JAMES [NUEVA YORK], 26 DE JULIO DE 1887
Querida Livy, ya he terminado lo que había venido a hacer aquí y partiré para Hartford a las cuatro y media. Charley sigue sufriendo constantemente de neuralgia, pero ha encontrado a un médico que ha conseguido que descanse varias horas al día.
Me he leído el cuarto volumen de las memorias de Metternich entre ayer, durante todo el trayecto del tren, y anoche. Aparentemente, ninguna narración que cuente los hechos de la vida de un hombre con las palabras del propio hombre puede ser tediosa. Incluso los papeles de Estado de este hombre resultan, en cierto modo, interesantes, incluso cuando se leen con la perspectiva de sus propios comentarios y observaciones. Y ésta es una clara diferencia entre él y el General McClellan. El libro de Metternich rescata su nombre del oprobio, mientras que el de McClellan lo profundiza y lo justifica.
Ich liebe Dich, ich liebe Dich[40].
SAML