Cartas de amor
Cartas de amor 
HOTEL MURRAY HILL, NUEVA YORK,
16 DE MARZO DE 1888.
MEDIODÍA
Querida Livy, acabo de darme por vencido en este mismo instante. Todos estos años, desde que cesó la tormenta de nieve, he estado esperándote «el próximo día», y el próximo día, y el próximo día… hasta ahora. Me rindo. Ya no te espero más. Está claro que no abrirán este camino en uno o dos… o puede que 30 días. Así que esta tarde continuaré hacia Washington en el tren con el resto del circo, y estaré descansado y fresco para la cena de la Sra. Hawley de mañana por la noche.
Iba a esperarte aquí hasta el lunes…, últimamente no he tenido ningún otro plan; pero hace media hora, después de haber declinado partir hoy con el circo, me he dado cuenta de repente de que te parecería horrible que faltásemos los dos a la cena cuando uno de nosotros podría estar presente. Para estar presente, uno tiene que ir hoy… pues sólo un tonto acude a una cena que requiera un viaje en tren de seis horas.