Cartas de amor
Cartas de amor 
WASHINGTON, 14 DE JUNIO DE 1890
Querida Livy, he recibido tu carta hace un rato, justo antes del desayuno, he lamentado no tener nada que escribirte el primer día aquí. Por supuesto, he escrito… sólo un poco; pero al día siguiente tampoco ha habido nada que contar; ayer, llegamos aquí por la noche, y seguía sin nada que contarte; tomamos una copiosa cena y nos fuimos en seguida a la cama, a dormir; y llevo dos noches durmiendo casi de un tirón; y tras un baño frío y un desayuno, me estoy empezando a sentir más yo mismo, física y mentalmente, de lo que me he sentido en estos últimos tres meses.