Cartas de amor
Cartas de amor Joe ha ido a visitar al Senador Jones y a cumplir con una cita de negocios, y yo estoy empleando este rato libre para escribirte. Hemos disfrutado de un viaje encantador. El agua, los bosques y los prados mantuvieron nuestros ojos incansablemente ocupados durante seis horas, el vagón para fumadores compartido era fresco y confortable, el tren, rápido, y el movimiento, estimulante, y no he leído ni una sola línea durante el trayecto. Antes partimos un caballo en dos, herimos ligeramente al conductor en el brazo, formando remolinos alrededor del carruaje que resultó totalmente indemne. Cuando llegamos a la siguiente estación, aparecieron unos hombres con camillas, listos para regresar de vuelta, y unos médicos para cuidar del herido… pues el teléfono había funcionado.