Cartas de amor
Cartas de amor Llegamos a B. M. a las ocho y cuarto; fuimos andando hasta la Universidad; Susy no estaba allí; unas chicas nos dijeron que se había ido a un baile. Pero al momento entró Susy precipitadamente (se había enterado de nuestra llegada). Estaba dispuesta a abandonar el baile y dirigirse a su cuarto para recibirnos, pero yo no podía permitirlo. Clara no parecía cansada, yo tampoco lo estaba, no había tenido reuma en todo el día y me sentía ligero como un pájaro, así que me uní a la multitud.
Para mi contento, resultó que el baile tenía lugar allí, justo en casa. Bailé dos reels[41] de Virginia y una danza más, y me quedé mirando y charlando el resto del tiempo. Fue muy alegre y agradable, y todo el mundo preguntaba por ti y se decepcionaba cuando yo contestaba que no habías venido.
Tengo que escribir a Brusnahan ahora. Buenas noches, mi vida, todos os queremos a ti y a Jean.
SAML