Cartas de amor
Cartas de amor P. D. Fíjate que me llueven invitaciones, pero no las acepto. Estoy atendiendo estrictamente el negocio y cenas privadas en las que no hay discursos. Esta noche ceno en casa de R. U. Johnson… No deseo ir, pero no puedo declinar de ningún modo; el jueves, a la 1 de la tarde, en casa de la Sra. Carroll Beckwith (para el almuerzo): me está utilizando como un as en su baraja, y va a recibir a mucha gente… Pero bien es verdad que me ha estado tratando con mucha amabilidad, así que estoy totalmente dispuesto a contar cuentos si sus invitados quieren; el lunes, a las siete y media de la tarde, ceno con el arquitecto Stanford White en su barrio, la Torre del Madison Square Garden… Abbey, el artista, y otros artistas más estarán allí. Disfrutaré. Pero ahora rechazo todas las cenas. Tuve tanto éxito en la de Brander Matthew, sin preverlo, que voy a guardar lo que he ganado y no voy a hacer más discursos.
Le diré a Howells lo que me has dicho, si es que encuentro la oportunidad para volver a salir de aquí.
No hay telegramas de Chicago… Tengo que irme ya a casa de los Dana.
Mi amor, hay días en los que no encuentro ni la más mínima oportunidad para escribirte…, pero intento compensarlo acumulando la deuda de dos o tres días en una sola carta larga.