Cartas de amor
Cartas de amor «Creo que no ha debido de verlo muy a menudo. Mi experiencia difiere de la suya. Varias veces me lo he encontrado en cenas, y una y otra vez resultó aburrido, monosilábico… sí, incluso estuvo callado durante largos intervalos».
¡Vi a la pobre Millet fruncir el ceño! Y a pesar de que estaba aún nervioso, dije (amablemente y sin hacer hincapié, pero lo dije):
«Sí, existen comensales que obran incluso ese milagro».
Incluso la Sra. M. se rió, con una total sinceridad y un gran tacto, muy meritorios por su parte. La Srta. Frelinghuysen me dijo en privado:
«No entiendo cómo sus palabras no le han causado problemas, sino que ha salido de la situación tan bien como ha sido posible».
La gente me pregunta cada día:
«¿Cuál es el secreto de su extraordinaria salud?».
«Seis horas de sueño profundo en vez de nueve de sueño interrumpido cada dos por tres».
¡Oh, mi amor, tengo tantas ganas de verte! ¡Esto es un exilio! Te quiero mucho, y te mando un beso.
SAML