Cartas de amor
Cartas de amor Tomé el té con el Sr. Lewis (le aprecio mucho, muchÃsimo). No sé si lo recuerdas; es como Twichell, en cuanto se le da la mano, ya se tiene confianza con él. En cambio, se tarda un poco más en acercarse a su mujer.
Anteayer perdà mi equipaje en alguna parte; me he dado cuenta hoy, pero no lo puedo recuperar hasta que llegue a Toronto; estoy dando las conferencias con mi chaqueta de piel y eso me resulta embarazoso y me hace sentir incómodo delante del público.