Cartas de amor
Cartas de amor No podría decirse mucho de las compañías del Sr. Langdon (excepto de su Compañía del carbón). Me cuesta mucho delatarle, Livy, pero tendrías que haber visto con qué tipos se relaciona. Su habitación estaba llena en todo momento: dos desaliñados carboneros de Scranton, dos o tres piratas de aspecto sospechoso provenientes de otros distritos, ese inmoral Sr. Frisbie, de Elmira, y un tipo de mala fama llamado Slee, de Buffalo. Pero fue agradable. El tema del carbón es realmente emocionante. Les escuché hablar de ello durante una hora, podría decir que hasta que se me espesó la sangre en las venas. Y ¿qué crees que van a hacer? Pues van a tomar en consideración el caso del Capitán. Como sabes, el Capitán vive en Buffalo. El Capitán es un buen tipo, pero no complace a la Compañía. Quiere que le suban el sueldo a tres mil. Dice que no puede vivir con menos. Sencillamente porque tiene una gran familia a la que mantener; como si la Compañía del carbón fuera responsable de su familia, o de cualquier otro de sus delitos… No, el Capitán va a descubrir que el truco de la familia numerosa no va a dar resultado. Es demasiado viejo. Queremos algo nuevo. Vive en una casa de doce mil dólares, ya sabes, su contrato de arrendamiento está a punto de expirar y le van a subir el alquiler de 500 a 800 dólares al año, y con ese pretexto quiere que le suban el sueldo 600 dólares anuales… El Capitán es un buen tipo, ya sabes; también es muy válido. No sólo lleva a cabo todas las responsabilidades que corresponden a su departamento, sino que también se ocupa un poco de todo lo que llega. Y puede que no te lo creas, pero incluso ha estado vendiendo carbón por valor de miles de dólares en cupones (de ahí el término «on tick»[7]). Vendió muchos derechos de paralización y otras cosas en cupones a una compañía minera de Canadá hace años y ya tienen ese [carbón] botín. Piensa en lo que supone vender carbón por cupones, cuando tú y yo sabemos que los cupones no son buenos para nada que no sea pan, y para viajar en tren. Pero de ahora en adelante, el famoso Slee tendrá que encargarse de todo él mismo en Buffalo, y el Jefe central (me refiero al Jefe de Ventas) va a contratar y a dar de baja a los hombres que estén a su cargo para complacerse a sí mismo y ser personalmente responsable ante el Sr. Slee. Y el Capitán tendrá que mantener su mano alejada de esta tarta y también que continuar muy lentamente con el sistema de cupones. Y tampoco se le subirá el sueldo, a menos que el Sr. Slee lo considere oportuno. El salario del Capitán no es lo bastante elevado, teniendo en cuenta el tamaño de su familia tal y como es actualmente, así que cualquier tonto es capaz de entender que hay que reconstruir esa familia. En consecuencia, el salario va a quedarse exactamente como está y el Sr. Slee va a proceder a recortar gastos de la familia del Capitán para equilibrarla. Los negocios son los negocios, ya sabes.