Cartas de amor
Cartas de amor No he intentado hacerme el retrato de porcelana en Nueva York porque no hubiera tenido la oportunidad de examinar las «pruebas», ya que iba a pasar allí tan sólo medio día, pero posaré en Hartford. Lo que me recuerda, cariño, que de ahora en adelante tienes que enviar tus cartas a «Saml. L. Clemens, 148 Asylum St., Hartford», y así complacer al hombre que te quiere, te quiere, ¡TE QUIERE, Livy!
Te beso, cariño mío, en los labios, en la mejilla, en la frente, te deseo buenas noches y rezo por que los espíritus ministradores de Dios cuiden de ti y te protejan de todo mal.
Dile a tu madre que su hijo mayor está bien y que le manda su amor.
Tuyo, hasta que la muerte nos separe.
SAML