Cartas desde la Tierra
Cartas desde la Tierra —Además —agregó Gabriel—, dijo que pronto crearía animales y los pondría, de igual modo bajo la autoridad de esa Ley.
—Sí —respondió Satanás— lo escuché, pero no comprendí. ¿Qué son los animales, Gabriel?
—Ah, ¿cómo puedo saberlo? ¿Cómo podría saberlo ninguno de nosotros? Es una palabra nueva.
(Intervalo de tres siglos, tiempo celestial, el equivalente de cien millones de años, tiempo terrenal. Entra un Ángel Mensajero).
—Caballeros, está haciendo los animales. ¿Les agradaría presenciarlo?
Fueron, vieron y se quedaron perplejos, profundamente perplejos, y el Creador lo notó, y dijo:
—Preguntad, responderé.
—Divino —dijo Satanás haciendo una reverencia— ¿para qué sirven?
—Constituyen un experimento en cuanto a Moral y Conducta. Observadlos y aprended.
Había miles de ellos. Estaban en plena actividad. Atareados, todos ellos —principalmente— en perseguirse unos a otros. Satanás hizo notar —después de haber examinado a uno con un poderoso microscopio:
—Esa bestia grande está matando a los animales más débiles, Divino.
